Coeducación... Alumnos y Alumnas

Por 150 años nuestra institución educativa ha vivenciado una sólida formación académica y valórica, plenamente humanista, donde la persona del alumno es lo más revelador e importante. El año 2008 el Colegio San Francisco Javier emprende un nuevo desafío, el de la “Coeducación”, en los niveles más pequeños, playgroup (medio mayor) y Pre kinder, en el año 2009, avanzamos a los niveles de kinder y primero básico, velando siempre porque éste sea un proceso natural, espontáneo y gradual para niños y niñas.

Este término, Coeducación, se ha utilizado comúnmente para referirse a la educación conjunta de dos o más grupos de población netamente diferentes, término que, asumiendo los planteamientos y adelantos del enfoque de género, finalmente hizo referencia a la educación conjunta: los hombres y las mujeres. Como las instituciones educativas somos lugares privilegiados para la formación de mentes pluralistas que valoran las diferencias como parte de la riqueza de los grupos y desarrollan la capacidad de aprovecharlas en beneficios de todos, La Coeducación, surge al interior de estas.

Este modelo coeducativo pensado y planteado como aquella manera de entender la educación y formación de hombres y mujeres se ha concretado en el proyecto educativo probablemente más novedoso, en la historia última de nuestro colegio, que se venía desarrollando hace años: un “San Javier coeducacional” que permitiera el ingreso de las niñas a este establecimiento, de tradición, masculina.

Desde un comienzo, esta iniciativa tuvo como uno de sus principales objetivos crear un espíritu de familia al interior de la comunidad Sanjavierina, centrando la acción del colegio en la idea de que hijos e hijas pudieran participar de planes educacionales y formativos iguales, sin estructuras distintas, ofrecer un proyecto educativo para ellos y ellas, con una misma orientación formadora en lo espiritual, valórico y pedagógico.

Obedece también a los deseos de abrirse al mundo y comprometerse con todo lo que hay en él, estos indicadores convergen en el compromiso de plantearnos esta propuesta de cambio hacia un desarrollo escolar “coeducativo”, un propósito fundamentado en la visión cristiana e Ignaciana de la vida.

La Coeducación es un modo de trabajar el currículo, que respeta las diferencias y proporciona igualdad de condiciones para alcanzar la equidad de los aprendizajes a través de propuestas didácticas que nos permitan avanzar por carriles distintos pero, llegar a la misma meta.

En este modelo los valores masculinos y femeninos no se encuentran jerarquizados, sino que coexisten en un plano de igualdad en la diferencia. Hay que tener en cuenta la presencia y rendimiento de cada género en el sistema escolar.

Podemos agregar que las diferencias biológicas existentes entre hombre y mujer, no determinan capacidades, aptitudes o actitudes distintas entre ambos. Estas diferencias de comportamiento y personalidad son otorgadas por el género entendido como el conjunto de normas diferentes para cada sexo que cada sociedad elabora según sus necesidades y que son impuestas a los individuos a partir de su nacimiento, como pautas que deben seguir comportamientos, deseos y acciones de todo tipo.

La historia nos dice que la reflexión sobre coeducación surge en Inglaterra y Suecia, pero la escuela propiamente coeducativa nace en España hacia 1975 y se convierte en un modelo educativo que apunta a corregir y eliminar todo tipo de desigualdades o de mecanismos discriminatorios por razón de género. Este concepto fue evolucionando hasta llegar a considerarse como un modelo que contribuye a que los estudiantes puedan desarrollar libremente su personalidad en un clima de igualdad de derechos y deberes y sin ningún tipo de condiciones o limitaciones impuestas en función del género.